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CRM: cómo la gestión de relaciones impulsa el crecimiento empresarial

En el mundo digital actual, entender al cliente es tan importante como venderle. Las empresas que logran conectar información, procesos y equipos alrededor de una misma vista del cliente son las que mejor responden a los nuevos hábitos de consumo.

Aquí entra en juego el CRM (Customer Relationship Management), una herramienta clave para transformar datos dispersos en estrategias de negocio efectivas.

Qué es un CRM y por qué es esencial para las empresas

Un CRM (Customer Relationship Management) es un sistema que permite gestionar todas las interacciones de una empresa con sus clientes y potenciales clientes, centralizando la información en un solo lugar.

Su objetivo no es sólo almacenar datos, sino convertir la información en conocimiento útil: quién compra, cuándo, cómo, y por qué.
Con ese conocimiento, las empresas pueden tomar decisiones más inteligentes, automatizar procesos comerciales y ofrecer experiencias personalizadas.

Hoy, un CRM no es una herramienta exclusiva de grandes corporaciones. Cada vez más pymes y negocios digitales lo utilizan para escalar su gestión de marketing, ventas y atención al cliente con mayor eficiencia.

Cómo funciona un CRM en la práctica

El CRM actúa como centro de inteligencia comercial. Reúne datos de diferentes canales como sitios web, e-commerce, redes sociales, WhatsApp, email marketing  y los integra en una única plataforma.
De esa forma, un equipo puede:

  • Ver el historial de interacciones de cada cliente.
  • Segmentar la base de datos por intereses o comportamiento.
  • Automatizar tareas repetitivas como seguimientos o recordatorios.
  • Coordinar acciones entre marketing, ventas y servicio postventa.

En otras palabras, el CRM rompe los silos de información y crea una visión 360° del cliente.

Beneficios principales del uso de CRM

Implementar un CRM correctamente puede tener un impacto directo en las métricas clave de negocio. Entre los beneficios más destacados:

a. Mejora la relación con el cliente 

La esencia del CRM es construir relaciones duraderas. Cada vez que un cliente interactúa con la marca —ya sea a través de una compra, una consulta en redes o un correo de soporte— el sistema registra esa información, generando una historia única y contextualizada de cada persona o empresa.

Esto permite personalizar cada contacto:

  • En retail, por ejemplo, una marca puede reconocer qué categorías de productos prefiere un cliente y ofrecerle beneficios exclusivos o recomendaciones basadas en sus compras previas.
  • En B2B, el CRM permite hacer seguimiento a los puntos de contacto dentro de una cuenta (compradores, decisores, técnicos) y adaptar el mensaje según el rol de cada interlocutor.
  • En D2C, facilita mantener una comunicación continua postventa, reforzando la lealtad y la recompra a través de programas de fidelización automatizados.

En síntesis, el CRM convierte la transacción en relación, y la relación en confianza, un valor que se traduce en retención y reputación de marca.

b. Incrementa la productividad del equipo

Antes del CRM, muchos procesos comerciales dependían de hojas de cálculo, correos y seguimientos manuales.
Con una herramienta moderna, las tareas repetitivas se automatizan: recordatorios de llamadas, envío de emails, actualización de estatus de oportunidades, entre otros.

El resultado es una reducción del tiempo operativo y un aumento de la eficiencia.Los equipos comerciales pueden enfocarse en tareas de alto valor: conversar con clientes, analizar oportunidades y cerrar ventas.

En entornos B2B, donde los ciclos de venta suelen ser largos, esta productividad se traduce en un mejor control del embudo comercial y una mayor tasa de conversión.En retail omnicanal, permite coordinar esfuerzos entre equipos de tienda física y digital, optimizando la atención y el seguimiento de clientes.

c. Potencia la conversión

Uno de los impactos más tangibles del CRM es su capacidad para impulsar la conversión en todas las etapas del funnel.
Gracias a la integración con herramientas de automatización, es posible crear flujos de lead nurturing que acompañan al usuario desde el primer interés hasta la compra.

Por ejemplo:

  • Un usuario que visita un e-commerce y agrega un producto al carrito sin finalizar la compra puede recibir automáticamente un recordatorio personalizado con un incentivo.
  • En empresas B2B, un lead que descarga un contenido puede ser asignado a un ejecutivo con toda la información relevante para un seguimiento oportuno.
  • En modelos D2C, los datos de comportamiento permiten lanzar campañas de remarketing basadas en intereses reales, no en suposiciones.

El CRM hace que cada mensaje llegue en el momento correcto y con la información adecuada, aumentando la probabilidad de conversión y el valor promedio del cliente (CLV).

d. Centraliza la información

Uno de los mayores problemas en las empresas en crecimiento es la fragmentación de datos: marketing, ventas y servicio al cliente trabajan en plataformas distintas, con información duplicada o incompleta.
El CRM resuelve ese problema al consolidar toda la información en un único punto de verdad (single source of truth).

Esto no solo mejora la coordinación interna, sino que también reduce errores en la comunicación y permite una visión 360° del cliente.
Los equipos pueden ver, en segundos, todo el historial de compras, reclamos, preferencias y respuestas anteriores.

En los sectores retail y D2C, esta centralización es clave para ofrecer experiencias omnicanal coherentes.
En B2B, facilita que diferentes ejecutivos comparten conocimiento sobre cuentas estratégicas, garantizando continuidad incluso si cambia el responsable de la relación.

e. Facilita la toma de decisiones

El valor del CRM no está solo en guardar datos, sino en convertirlos en información útil para la estrategia.
A través de dashboards y reportes dinámicos, los líderes pueden analizar métricas como:

  • Ciclo promedio de conversión
  • Tasa de retención y recompra
  • ROI por canal o campaña
  • Rendimiento individual de ejecutivos de ventas
  • Segmentación de clientes según rentabilidad o frecuencia

Esto permite tomar decisiones basadas en evidencia, no en intuición.
Por ejemplo, una empresa puede descubrir que cierto segmento tiene una tasa de recompra más alta y decidir enfocar allí su presupuesto publicitario.
O una marca D2C puede identificar patrones estacionales en sus ventas y ajustar su calendario de marketing.

En definitiva, el CRM transforma la gestión comercial en un proceso medible y optimizable, en el que los datos guían las decisiones, y no al revés.

Tipos de CRM y cómo elegir el ideal para tu negocio

El universo del CRM es tan amplio como las necesidades de las empresas que lo utilizan. Aunque todos comparten un objetivo común; centralizar y aprovechar la información de clientes. Difieren en su enfoque operativo y estratégico.
Comprender sus tipos y funciones es esencial para elegir la herramienta más adecuada según el tamaño, el modelo de negocio y los objetivos de cada organización.

a. CRM Operativo

El CRM operativo se centra en optimizar las tareas del día a día de los equipos de ventas, marketing y atención al cliente.
Su objetivo principal es automatizar los procesos comerciales para ahorrar tiempo, reducir errores y aumentar la productividad.

Entre sus funciones clave destacan:

  • Registro y seguimiento de leads y oportunidades.
  • Automatización de correos y recordatorios.
  • Gestión del pipeline comercial.
  • Integración con plataformas de email marketing o chatbots.
  • Atención al cliente mediante tickets o flujos automatizados.

En empresas B2B, este tipo de CRM resulta fundamental para controlar el ciclo de ventas: desde la prospección hasta el cierre y la postventa.
Por ejemplo, un proveedor industrial puede usar un CRM operativo para programar seguimientos automáticos con los responsables de compras y mantener actualizadas las oportunidades de negocio.

En el caso de retail o D2C, el CRM operativo se integra con el e-commerce para automatizar campañas de recuperación de carritos, cross-selling o fidelización, liberando al equipo de tareas manuales.

Ideal para empresas en crecimiento que buscan mejorar su eficiencia interna y mantener un control riguroso de las interacciones con clientes.

b. CRM Analítico: datos que guían decisiones

El CRM analítico lleva la relación con el cliente un paso más allá: transforma los datos en conocimiento accionable.
Recopila información proveniente de distintos puntos de contacto —sitio web, redes sociales, campañas, atención al cliente— y la traduce en reportes e insights estratégicos.

Sus principales funciones incluyen:

  • Segmentación avanzada de clientes.
  • Análisis de rentabilidad por segmento o producto.
  • Medición de KPIs comerciales y de marketing.
  • Predicción de comportamiento o demanda mediante IA.
  • Evaluación de ROI por canal o campaña.

En un entorno data-driven, el CRM analítico se convierte en el cerebro de la operación comercial.

Por ejemplo:

  • En retail, puede identificar qué productos generan más recompra o cuáles canales tienen mejor conversión.
  • En B2B, permite calcular el costo de adquisición de clientes (CAC) y su valor de vida útil (LTV), optimizando el presupuesto comercial.
  • En marcas D2C, analiza patrones de compra y ayuda a crear ofertas personalizadas según el historial del cliente.

Ideal para empresas que ya poseen un volumen importante de datos y desean tomar decisiones basadas en evidencia, no en intuición.

c. CRM Colaborativo

En muchas empresas, el desafío no está en conseguir información, sino en compartirla eficientemente entre equipos.

El CRM colaborativo se centra en romper los silos de información que suelen separar a marketing, ventas y atención al cliente, garantizando que todos los departamentos trabajen con una visión única del cliente.

Entre sus funciones más importantes:

  • Comunicación interna y registro de interacciones.
  • Historial compartido de clientes (consultas, compras, reclamos).
  • Coordinación entre equipos de campo y oficina.
  • Integraciones con plataformas de servicio al cliente y mensajería.

Un ejemplo común se da en empresas de servicios B2B, donde varios equipos interactúan con un mismo cliente (ejecutivos comerciales, soporte técnico, cobranzas). Con un CRM colaborativo, todos acceden al mismo registro, evitando duplicar gestiones o enviar mensajes contradictorios.

En retail omnicanal, este tipo de CRM permite que un cliente que inicia una compra en la web pueda continuarla en una tienda física o recibir soporte por WhatsApp sin perder el contexto de su interacción.

Ideal para empresas con equipos multidisciplinarios o estructuras complejas que buscan mejorar la coordinación y ofrecer experiencias consistentes.

Casos de uso reales: Retail, B2B y D2C

Retail: personalización a escala

Las cadenas minoristas integran su CRM con el e-commerce y sistemas de fidelización para ofrecer ofertas segmentadas según el historial de compra o frecuencia de visita. Por ejemplo, Farmacias Ahumada implementó una solución de catalogación con foco en SEO a través de Known Online, permitiendo lanzar categorías nuevas de forma más ágil y mejorar la visibilidad orgánica de forma significativa que puede ayudar a recibir recomendaciones de accesorios complementarios vía email o WhatsApp.

B2B: gestión eficiente del ciclo de venta

En el entorno B2B, donde los ciclos de venta son más largos y los contactos múltiples, el CRM permite seguir cada oportunidad desde su inicio. Volkswagen Argentina, junto a Known Online, combinó la plataforma VTEX con Salesforce para lanzar su modelo Tera. Este caso muestra cómo un CRM bien integrado con e-commerce y marketing permite una experiencia fluida para el cliente y un control riguroso del proceso comercial. 

D2C: fidelización basada en datos

Las marcas directas al consumidor utilizan el CRM para crear programas de recompensas, segmentar por afinidad y enviar comunicaciones personalizadas según comportamiento.
La clave está en convertir cada compra en una oportunidad de conversación continua.

Aunque típicamente se asocia al modelo directo al consumidor, también es clave lograr visibilidad y coherencia en toda la cadena de contacto. En el caso de Correos Chile, Known Online integró múltiples tiendas y plataformas de logística, permitiendo que la empresa vea la relación cliente-empresa de manera integral —un aspecto crucial del CRM colaborativo y de datos.  

Cómo implementar un CRM paso a paso

Implementar un CRM no es solo instalar una herramienta: es cambiar la forma en que la empresa se relaciona con sus clientes.
Estos pasos ayudan a lograr una adopción exitosa:

  1. Definir objetivos claros: aumentar ventas, mejorar retención, unificar datos, etc.
  2. Seleccionar la herramienta adecuada: según tamaño de empresa, presupuesto y nivel de integración requerido.
  3. Mapear los procesos actuales: entender cómo fluye la información entre áreas.
  4. Capacitar a los equipos: la adopción humana es tan importante como la tecnológica.
  5. Integrar con otros sistemas: ERP, plataformas de email, redes sociales o herramientas de automatización.
  6. Medir y optimizar: establecer KPIs como tasa de conversión, tickets cerrados o recurrencia de compra.

El futuro del CRM: integración, IA y automatización

El CRM del futuro ya no será solo una base de datos de contactos.
Gracias a la inteligencia artificial y la automatización, los sistemas actuales pueden predecir comportamientos, personalizar mensajes en tiempo real y automatizar flujos completos de ventas y marketing.

La integración con herramientas de Conversational Commerce, analítica avanzada y marketing automation convierte al CRM en el cerebro operativo de toda la estrategia digital.

Las empresas que invierten en CRM no solo gestionan clientes: construyen relaciones más inteligentes, medibles y escalables.

El CRM es mucho más que un software: es la columna vertebral de una estrategia digital centrada en el cliente.
Permite conectar equipos, automatizar tareas, mejorar la experiencia y escalar resultados con base en datos reales.

Implementarlo correctamente es una ventaja competitiva que transforma la manera en que una empresa entiende y gestiona sus relaciones.

En Known Online, ayudamos a las empresas a integrar tecnología, datos y automatización para convertir su CRM en un motor de crecimiento.
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